De qué hablar con tu cliente | Guía para Escorts principiantes | Parte II

De qué hablar con tu cliente | Guía para Escorts principiantes | Parte II

Continuando con el tema de “De qué hablar con tu cliente – Guía para Escorts principiantes”,

una de las conversaciones para romper el hielo, o algunos de los temas de los que podrías tratar, a parte de los que ya conoces, son los siguientes:

Haz que tu cliente te cuente algo interesante sobre sí mismo. Incluso si el cliente es más conservador, o es alguien que se pone en seguida muy tenso, todos tienen un pasado y una vida personal. No buscas saber si tiene 12 hijos o si se ha casado cuatro veces. El tipo de detalles o temas que estás buscando es si ha hecho paracaidismo, si le gustan los deportes de motor o algo más que que pudiera ser inesperado si nos basásemos tan solo en su apariencia o comportamiento. Intenta tener algo preparado para poder contarle algo tu también sobre ti, para poder dar pie a un inicio de conversación. Si no se le ocurre nada, pregúntale sobre cómo le llamaban sus amigos cuando era niño, una actividad que siempre ha querido hacer y nunca ha hecho, o sobre los peores líos en los que se ha metido. Todo el mundo tiene algo que compartir, y es una manera fácil y sencilla de descubrir cosas sobre la forma de ser de una persona con la que vas a tratar.

También podéis charlar sobre vuestras cosas favoritas. Desde comidas, colores y estaciones del año, hasta lugares a los que ir de vacaciones, aparatos electrónicos o incluso temas financieros, trata de tomar nota acerca de las cosas o temas que le gusten a él, y especialmente, sobre aquellos temas que encuentres que tenéis en común. Es fácil hacer una lista rápida sobre cosas que preguntar. Para involucrarle a él también, pídele que te proponga algunos temas, así, de la misma manera, podrás hacerle saber tus respuestas, y al ir y venir, compartiendo cada uno sus preferencias, es posible conoceros más el uno al otro. Puede ser que de esta manera no aprendas todo lo que necesitas saber sobre el cliente, pero esto te ayudará a suavizar la tensión del momento y a abrir paso a nuevas conversaciones. Si la conversación tiende a desviarse y centrarse en tan solo sus favoritos, permítele que lo haga. Deja que la conversación tome vida propia y le proporcione toda la comodidad y tranquilidad que pueda necesitar. A medida que continuéis hablando, verás que sus interacciones se vuelven cada vez más y más “naturales”, lo que conducirá al éxito de vuestra cita sin ningún tipo de duda.

Otro buen tema del que podríais hablar sería sobre algo que esté sucediendo en el vecindario o en la comunidad de vecinos. Tal vez estén construyendo algo nuevo al final de la calle o una nueva e importante empresa esté llegando a la ciudad. Cualquier cosa que suceda en el lugar donde vivís, da mucho juego justo cuando se trata de encontrar temas en los que ambos podáis conversar cómodamente. Incluso si la conversación deriva en algo sobre cómo ha cambiado el vecindario con el paso de los años o algo así, el objetivo principal de esta conversación, es hacer que tengáis fácilmente un tema de conversación en sí al que recurrir. La cuestión es estimular la interacción entre los dos, y ese es el resultado de encontrar un punto en común con el que ambos podáis identificaros. Establecer ese “nivel inicial” de placer a través de la conversación es necesario para ir avanzando a las etapas más íntimas de la cita. Piensa que, si ni siquiera podéis hablar entre vosotros, llegar a tocarse cuando llegue el momento, va a ser prácticamente imposible o muy muy incómodo.

Por otro lado, llegado el momento puedes salir del paso con las típicas preguntas rompehielos. Existen tres típicas preguntas rompehielos que son bastante comunes y que no harán que tu cliente ponga los ojos en blanco de lo ridícula que pueda llegar a ser la situación. La primera es: “Si pudieras elegir a alguien, ya sea vivo o muerto, ¿con quién te irías a cenar y porqué?” La mayoría te va a responder una persona famosa, un personaje histórico, o incluso Dios. Puedes aprovechar esto y aprender mucho sobre tu cliente a partir de lo que te responda, desde sus intereses hasta sus prioridades. La segunda sería: “¿Qué tres cosas te llevarías contigo a una isla desierta?” Esta segunda es muy común pero, con la respuesta a esta pregunta, puedes aprender lo que es más importante en la vida de una persona, así que puede ser una buena base por la que empezar. Y la tercera pregunta (que puede ser la más absurda de las tres y la que más risas provoca) es: “¿Qué fruta o verdura serías? ¿Por qué?” Puede ser una tontería, pero esta pregunta requiere que la otra persona cuente cosas sobre su propia personalidad, proporcionándote un primer concepto sobre cómo percibir a esa persona.

Otra manera de mantener viva la conversación es describir la cita o el día perfecto con tu pareja, algo que te permitirá comprender mejor lo que el otro siente que es esencial en una relación. Anímalo a dar detalles sobre las actividades, sus sensaciones y cómo esperaría ser tratado por la otra persona. Si te describe algunas de sus ideas más “calientes”, aprovéchalas, seguramente será algo que podrás usar más tarde con él. De lo contrario, te proporcionará una visión de su lado más romántico y de cómo se siente acerca de las relaciones. Si te comparte los detalles sobre una fecha en concreto, en la incluyen a él y su pareja yendo a pasear por la playa, de compras, o algo por el estilo, querrá decir que lo que busca es más una mujer que pueda ser su compañera. Y por el contrario, si su día perfecto se basa únicamente en sexo, querrá decir que tan solo se centra en los aspectos físicos de una relación, y busca de esa relación una mujer que le vuelva loco en la cama.

Otros clientes simplemente se sienten atraídos por preguntas sobre qué es lo que los llevó a llamarte a ti en concreto. Al igual que un psicólogo lanza preguntas sobre porqué un cliente ha concertado la cita, puedes preguntarles qué fue lo que les llevó a buscar a una acompañante, y concretamente, qué fue lo que les llevó a llamarte a ti. (Esto no sólo inicia una conversación, que es lo que buscamos, sino que también te ayudará a saber qué es lo que les atrae de ti a tus clientes). Puede que te cuenten algo sobre un hecho en particular que fue lo que causó que el cliente te llamara, o puede que te cuente toda una vida de infidelidades. Sea como sea, trata de fijarte en lo que te diga, y trata de averiguar lo que está buscando en ti. El objetivo de esta pregunta es adquirir esos conocimientos que te ayudarán a proporcionar un encuentro más satisfactorio y agradable, proporcionar una cita basada en las necesidades y deseos específicos de quién te haya llamado.

Y con todo esto, hay que recordar que tampoco debe tomar mucho tiempo de la cita esta pequeña charla, ya que lo que quieres es que el cliente sienta que el tiempo que ha pasado contigo haya valido la pena. Ahora bien, si notas que un cliente está muy a gusto con la conversación, hazle saber que está acortando “la otra parte” de vuestra cita, para que pueda tomar él la decisión de seguir adelante o continuar hablando contigo.

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